viernes, 17 de octubre de 2014

Biología y orientación sexual #Estudios de la estructura del cerebro


Biología y orientación sexual #Estudios de la estructura del cerebro

La teoría de la estructura cerebral en relación a la orientación sexual se basa en el análisis estructural y fisiológico de la conformación cerebral y la manifestación de diferencias físicas entre personas heterosexuales y personas homosexuales (diferencias obtenidas del análisis del hipotálamo, sección encefálica determinante en los procesos naturales del comportamiento sexual humano). La teoría de la estructura cerebral sugiere que la determinación de la orientación sexual de un individuo depende la estructura y desarrollo del hipotálamo en la conformación fisiológica del sujeto, desarrollo que puede presentarse en distintos procesos bioquímicos que se relacionan con la teoría de determinación in útero.

La diferencia en la estructura cerebral corresponde a cada uno de los géneros binarios y las distintas orientaciones sexuales, ya que se presentan diferencias apreciables en la proporción del hipotálamo de las muestras según su género u orientación sexual. En el año de 1990, Dick F. Swaab y Michel A. Hoffman, determinaron características del dimorfismo sexual cerebral que se manifestaba en una distinta proporción de tamaño en el núcleo supra miasmático entre hombres heterosexuales y hombres homosexuales (estudio que estableció la base para determinar las componentes biológicas de la determinación de la transexualidad). El experimento de Swaab y Hoffman consistió en el sometimiento de ejemplares de ratas al tratamiento con ATD (1, 4,6-Androstatriene-3,17-dione), un componente químico Inhibidor que evita la transformación de la testosterona en estradiol, capaz de alterar el comportamiento social y sexual animal. El experimento concluyó en la presentación de resultados en tres distintas poblaciones de ratas. Las ratas que fueron tratadas pre-natalmente y post-natalmente con ATD presentaron una mayor cantidad de neuronas concentradas en el núcleo supra quías mático, además de que una muestra de dicha población presentó comportamiento bisexual. La tercera población de ratas no se sometió a ningún tratamiento, por lo que no manifestó comportamientos extraordinarios. Los resultados obtenidos de la observación del grupo de ratas sirvieron de base para la hipótesis que sugiere que un número elevado de neuronas vas opresoras en el núcleo supra quías mático de un masculino adulto homosexual puede reflejarse en las diferencias en la interacción de las hormonas sexuales y el desarrollo cerebral pre-natal y post-natal. El estradiol es frecuentemente relacionado con una importancia estructural que lo liga a la diferenciación de la estructura cerebral de ambos géneros binarios, pudiendo tener resultados como un determinante hormonal pre-natal del comportamiento sexual humano.

En el año de 1992, Laura Allen y Roger Gorki establecieron la proporción de la comisura anterior en tres poblaciones distintas que contenían 30 hombres homosexuales, 30 hombres heterosexuales y 30 mujeres heterosexuales. Los resultados arrojaron una diferencia en la proporción de la comisura anterior de las muestras, mostrando que los hombres homosexuales poseían comisuras anteriores de mayor tamaño, seguidas en proporción por las muestras de mujeres heterosexuales y hombres heterosexuales, quienes registraron un menor tamaño en las comisuras anteriores. El estudio fue retomado por William Vine y Bruce Parsons en el año de 1993, quienes registraron distintos márgenes en la proporción de la comisura anterior de hombres heterosexuales y hombres homosexuales, concluyendo en que el tamaño de las comisuras anteriores era variable y no dependía de género, ni orientación sexual.

William Vine y Bruce Parsons sugieren una hipótesis que relaciona el transgénico con la homosexualidad, estableciendo una teoría que sugiere que los rasgos conductuales biológicamente establecidos que se relacionan con las diferencias de género facilitan el desarrollo de la homosexualidad en masculinos, experimento que se corrobora con el fenómeno de la homosexualidad pre cursada por la inconformidad de género infantil. Vine y Parsons sugieren que dichas conductas son producidas por efectos hormonales en la corteza cerebral, y no en el hipotálamo.

Simón Levy estudió cuatro tipos de neuronas del hipotálamo, denominadas INAH1, INAH2, INAH3 e INAH4. Las neuronas INAH resultan de gran importancia en el estudio de Levy debido a su función en el comportamiento sexual humano y a la distinta proporción de tamaño que presentaron en muestras masculinas y femeninas pertenecientes a estudios de años anteriores.
El experimento de Levy consistió en el análisis de 41 cerebros de cadáveres identificados con distintos géneros y orientaciones sexuales: 1hombres homosexuales fallecidos por SIDA, 16 hombres heterosexuales (6 de los cuales fallecieron de SIDA) y 6 mujeres heterosexuales (una de ellas muerta de SIDA).

Levy no encontró pruebas de diferencias de tamaño de las neuronas INAH1, INAH2 o INAH4. Aunque el grupo INAH3 parecía ser el doble de tamaño en masculinos heterosexuales que en el de los masculinos homosexuales que sería de un tamaño similar al INAH3 del cerebro de los femeninos heterosexuales. El estudio no es completamente aceptado por su insignificancia estadística y la posibilidad que los resultados fuesen alterados por la presencia de muerte de SIDA en el análisis.


El experimento de Levy fue retomado por William Vine. Vine analizó las neuronas INAH de distintas muestras humanas de 14 masculinos homosexuales fallecidos de SIDA, 14 masculinos heterosexuales (10 fallecidos de SIDA) y 34 femeninos heterosexuales (9 fallecidos de SIDA). Encontraron diferencias de tamaño de las INAH3 entre hombres y mujeres, de manera similar al estudio de Levy. El tamaño de las INAH3 de los varones homosexuales parecía ligeramente menor que la de los heterosexuales pero mayor que la de las mujeres heterosexuales, aunque ninguna de ambas diferencias tenía significancia estadística.

En 2010, Dick F. Swaab y Alicia García - Galgueras determinaron que la orientación sexual se debe completamente a la reacción hormonal del feto con la testosterona liberada en la gestación materna. Dicha reacción es determinante en la diferenciación di mórfica del producto como un macho biológico o una hembra biológica, reacción que también tiene efectos sobre las células nerviosas del individuo. Esta alteración en las células nerviosas refuerza la teoría de la determinación in útero, atribuyendo la orientación sexual a eventos totalmente biológicos y no sociales, debido a que la homo paren talidad y la monoparental dad no tienen efectos en la orientación sexual de los infantes.

Se sugiere que la orientación sexual es definida desde el nacimiento y que depende de la capacidad del feto a reaccionar a diferentes agentes hormonales que lo someten a procesos químicos de la mono secularización in útero. El feto es sometido a la acción de la testosterona liberada por el organismo materno, desencadenando la ecualización del feto cuando la testosterona entre en contacto con el feto, o no exista contacto alguno; el contacto con la testosterona permitirá la evolución del feto como un macho biológico y su nulo contacto producirá la evolución del feto como una hembra biológica, aunque pueden ocurrir otras variantes como la intersexualidad y la androginia física cuando existen niveles irregulares en el contacto de la testosterona debido a una acción de los antígenos maternos. Esta teoría relaciona a la identidad materna con el origen de la homosexualidad.

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