viernes, 17 de octubre de 2014

Punto de vista psicológico de la homosexualidad, Psicoanálisis y Desarrollo psicosexual.


Punto de vista psicológico de la homosexualidad, Psicoanálisis y Desarrollo psicosexual.

Las teorías freudianas de la sexualidad suelen resultar relevantes en la explicación tradicional, no médica, del comportamiento sexual humano. Sigmund Freud creía que toda acción humana era inconscientemente motivada por un impulso sexual al que denominaba lívido, evento producido por una transformación analógica de energía del impulso sexual. En la teoría del psicoanálisis de establecer que dichos impulsos son reprimidos, de tal manera que encuentran una manera inconsciente de manifestarse según la cultura que rodea al individuo. Las posturas de Freud representaron una revolución sexual a la moral victoriana que ocultaba la sexualidad humana, contradiciéndola con las posturas de que todo comportamiento lleva un componente sexual en la teoría de la libido y que los infantes son completamente sexuales, proponiendo además, un modelo que sugería la conformación del deseo sexual infantil en la teoría del desarrollo psicosexual.

Freud consiguió diversas teorías del comportamiento sexual ajeno al heterosexual debido a los estudios de sexología anteriores de Richard von Krafft-Ebing y Magnus Hirschfeld. En una crítica al trabajo del endocrinólogo Eugene Steinach, el cual consistió en el trasplante de los testículos de un hombre homosexual en un hombre heterosexual en un intento por convertir al hombre heterosexual en homosexual, Freud aseguró que el trabajo de Steinach fue relevante en las determinaciones orgánicas del homo erotismo. En este sentido, Freud consideraba que el experimento de Steinach era prematuro y que hubiera sido efectivo en alterar la orientación sexual de una persona sólo en casos en que la homosexualidad estuviera fuertemente asociada con características físicas típicas del sexo contrario. El experimento de Steinach era improbable debido a la respuesta inmune de ambos pacientes y a la imposibilidad de la homosexualidad como producto orgánico de las gónadas.

Entre los artículos de Freud sobre el tema están Tres Ensayos Sobre la Teoría de la Sexualidad (1905) y Algunos Mecanismos Neuróticos sobre Celos, Paranoia y Homosexualidad (1922). Freud consideraba que los humanos nacían con una predisposición natural a la bisexualidad, la cual se convertía en heterosexualidad u homosexualidad de acuerdo a las asimilaciones psicológicas del objeto sexual en la novela familiar del sujeto. La creencia de Freud sobre la bisexualidad inicial se debe a la noción clínica victoriana de que los infantes integraban los dos géneros en su cuerpo debido a la nula manifestación del dimorfismo sexual hasta la etapa de la pubertad. Freud menciona que ciertos casos de homosexualidad se deben a la disforia en la experiencia heterosexual, provocando una inversión del lívido en su objeto sexual.

La homosexualidad femenina según la perspectiva de Freud fue analizada en el ensayo La Psicogénesis de un Caso de Homosexualidad en una Mujer (1920), en donde describe el caso de una mujer joven que es sometida al psicoanálisis por sus padres, en espera de que alguno de estos métodos la "curara" del lesbianismo.

En el ensayo, Freud plasma sus consideraciones de que la homosexualidad no era una enfermedad o un problema neurótico y que la terapia no presentaba ningún tipo de resultado exitoso, decía que intentar transformar un homosexual en heterosexual, era tan imposible como intentar transformar un heterosexual en homosexual.
En la tradición psicoanalítica de la escuela freudiana (seguidores académicos de las teorías propuestas por Freud) se establece la homosexualidad como un producto de diversos eventos que sufre un individuo en las etapas del desarrollo psicosexual, en donde no ocurre una madurez heterosexual debido a una repercusión en alguna de estas etapas. La escuela freudiana rastrea un origen de la homosexualidad en la etapa fálica y las relaciones idílicas con los progenitores, en el que el individuo se identificará con la identidad parental del género opuesto y adquirirá la preferencia sexual de dicha identidad (Ejemplo: un varón que se identifica con su madre, desarrollará la preferencia androfóbica que éste observa en su madre), no logrando así, la madurez heterosexual.
 
 
 

EFECTO DEL ORDEN DE NACIMIENTO DE LOS HERMANOS


EFECTO DEL ORDEN DE NACIMIENTO DE LOS HERMANOS


La teoría del efecto del orden de nacimiento de los hermanos es una teoría propuesta por el sexólogo Rey Lanchar, la cual establece el origen de la orientación sexual homosexual en masculinos debido a la intervención de diversos procesos hormonales desencadenados por la entidad materna en la etapa de gestación.
La teoría establece que de una serie de nacimientos masculinos anteriores, aumenta la posibilidad de homosexualidad en nacimientos masculinos posteriores, es decir, a medida que la taza de orden de nacimiento de varones en nacimientos exitosos aumenta, la probabilidad de que un feto masculino posterior presente homosexualidad aumenta.
La teoría es simplemente identificada como el efecto del orden de nacimiento de los hermanos debido a la relación entre los hermanos mayores masculinos heterosexuales y su relación con la determinación biológica del hermano masculino menor homosexual.
Lanchar estableció en 2004 que este efecto de homosexualidad predeterminada por el nacimiento de hermanos mayores se debía a la hipótesis de la inmutad materna, la cual sugiere que a medida que la identidad materna consigue embarazos masculinos exitosos, experimentará una inmunización progresiva hacia los antígenos (testosterona) que desencadenarán la mono secularización del feto. Esta inmunización lograda después de cada embarazo masculino desarrollará en el sistema inmunitario materno, anticuerpos anti-masculinos que retendrán un porcentaje de la testosterona que necesita el feto para desarrollar la mono secularización y la diferenciación cerebral di mórfica, por lo que en caso de ser un nuevo masculino, experimentará una "feminización cerebral" in útero que se manifestará en la orientación sexual homosexual.
Lanchar sugirió en el año 2008 que cada embarazo masculino exitoso produciría un 33% de mayores probabilidades de que el último nacimiento masculino sea homosexual, sin embargo, la existencia de embarazos femeninos exitosos en el historial reproductivo de la figura materna reduce dicha probabilidad. La hermandad atribuida a diferentes identidades maternas no tiene efectos en la orientación sexual, es decir, la existencia de hermanos de distintas madres en un mismo entorno familiar no es influyente en la determinación de la homosexualidad.
 
 

 

EL ORIGEN DE LA HOMOSEXUALIDAD


EL ORIGEN DE LA HOMOSEXUALIDAD

En 1973 la homosexualidad y la bisexualidad fueron retiradas del manual diagnóstico y estadístico de enfermedades mentales. Desde entonces la comunidad científica se ha afanado en averiguar qué es y qué determina la orientación sexual.

La asociación americana de psiquiatría define la orientación sexual como la atracción romántica, emocional o sexual de una persona hacia otra. Si esa persona es del sexo contrario se dice que es heterosexual, si es del mismo sexo se dice que es homosexual y si esa persona cae en el espectro continuo de atracción tanto a hombres como a mujeres se dice que es bisexual.

Como nos recuerda esa asociación la orientación sexual no sólo se refiere al comportamiento sexual sino también a los sentimientos y a la identidad. Esto significa que acostarse con alguien de tu mismo sexo no te hace homosexual, como es obvio.

Pero ¿esto es normal? ¿Es una enfermedad? y si no ¿qué es? Una enfermedad es un proceso que altera la salud. La salud es un estado de bienestar físico, psíquico y social.

Respecto al bienestar físico, la homosexualidad, de forma intrínseca, no está relacionada con ninguna enfermedad (recordemos que la transmisión del VIH se mantiene, actualmente, por relaciones heterosexuales).

Respecto a lo psíquico hay más que decir. La decisión de dejar de considerar la homosexualidad como una enfermedad mental se basó en que es imposible diferenciar la orientación sexual de una persona si no le preguntas directamente, no hay ningún tipo de test o prueba, ninguna entrevista clínica ni valor epidemiológico observacional que permita adivinarlo. La comunidad LGBT no tiene mayor porcentaje de enfermedad mental, suicidios, etc. que ninguna otra minoría discriminada. Es decir, de acuerdo con la sociedad americana de psiquiatría la homofobia causa los suicidios en los jóvenes homosexuales. Como vemos, ser homosexual no implica ni más ni menos infelicidad, ni más ni menos esquizofrenia, ni más ni menos suicidio que ser heterosexual (si lo ajustamos al estrés de las minorías).

¿Ser homosexual te permite tener bienestar social? Perfectamente, si tenemos en cuenta que esta parte de la definición no se refiere a la sociedad en general si no a la capacidad de desarrollarse en tu entorno y de relacionarse con los demás. Todos conocemos ejemplos de esto.

Por lo tanto, podemos concluir que, si no fuera por el sesgo anti homosexual, ser o no homosexual no supone una variación de tu calidad de vida (definición corta de salud). ¿Es la homosexualidad un trastorno? La respuesta es no, para ejemplificarlo podemos pensar en un trastorno de la coagulación, la hemofilia.

. El trastorno sería el grupo que engloba varias enfermedades. Los trastornos de identidad de género desaparecieron del mapa de las enfermedades mentales junto con la homosexualidad en el 1973.


En 1973 era imposible conocer la identidad sexual de las personas pero, ¿y ahora? Con las técnicas modernas se puede comenzar a intuir algo. Hacen falta muchos estudios y nada es definitivo pero lo que sí se puede afirmar es que el tamaño de ciertas áreas cerebrales es, de media, diferente entre varones heterosexuales y homosexuales. No es casualidad que estas áreas sean las que regulan el comportamiento sexual de los animales. Estas diferencias se encuentran también entre los hombres y las mujeres heterosexuales de forma normal, pero en este caso un varón homosexual tendría esas áreas cerebrales de un tamaño intermedio entre hombre y mujer. Este dato parece muy revelador y ha sido interpretado de muchas maneras, pero, en realidad, no significa nada. No es más que la media estadística habiendo sujetos que se salen de la media en todos los campos.

La gran cuestión viene cuando pensamos en qué fue primero ¿el huevo o la gallina? ¿El cerebro se forma de manera distinta y hace a las personas homosexuales o es el comportamiento homosexual lo que cambia la forma del cerebro? Lo que está claro es que no es una opción.

Hay muchos argumentos a favor de que la homosexualidad sea algo adquirido, que se desarrolle en la infancia, el más famoso es el efecto del orden de nacimiento, este efecto se basa en que cuanto mayor sea el número de hermanos mayores varones que tenga un varón, mayor es la probabilidad de que sea homosexual, esta situación se da en el 14% de los casos, pero no explica a las mujeres homosexuales. Además el número de hermanas no influye en la sexualidad.

Este efecto no está libre de controversia ya que tiene una evidencia débil, los críticos afirman que va en correlación con una diferente socialización que sería la responsable  y no tanto los hermanos en sí. También hay estudios que afirman que este efecto se mantiene independientemente de si los hermanos son separados y adoptados por diferentes familias.

La teoría de que la homosexualidad es genética está completamente descartada, principalmente porque son las parejas heterosexuales las que tienen hijos, pero también por los gemelos. Dos gemelos no tiene porqué compartir su identidad sexual sin embargo, si uno de ellos es homosexual es más probable que el otro también lo sea (hasta el 50%), además en el caso de los mellizos es hasta un 20% más probable que si uno es homosexual, el otro también lo sea. Aunque gran parte de la controversia se basa en que los gemelos tienen un entorno similar durante la infancia. Si un varón es homosexual su hermano varón tiene una probabilidad mayor que el resto de población de ser también homosexual pero no tan alta como en el caso de gemelos.

Las últimas teorías respecto a la influencia ambiental sobre la génesis de la homosexualidad recogen un poco todo lo anterior y se van un paso más allá afirmando que un predictor de homosexualidad es la disconformidad de género, es decir, que los niños que no aceptan el rol social aceptado para su género es más probable que acaben siendo homosexuales. Todos hemos visto al típico niño que juega con muñecas y a la niña que le van los deportes. Esto se aprecia muy bien en mellizos de distinto género cuyos padres prefieren a uno de los géneros. En estos casos suelen tratar a uno de su sexo y al otro unisex, que además acaba jugando con su hermano o hermana.

Una tercera hipótesis ha sido propuesta, la exigentica, que no viene a ser otra cosa que la mezcla de ambas. La exigentica se encarga de estudiar aquellos factores no genéticos (pero que se pueden heredar y se heredan) que intervienen en la expresión de los genes y el desarrollo de los individuos. Esta teoría viene a decir que hay una serie de marcas en el ADN que regulan la sensibilidad a la testosterona que es una hormona sexual implicada en el desarrollo y que explicaré más adelante.


Al final tenemos un maremágnum de opciones y posibilidades y todas parecen apuntar hacia lo mismo, el rol de género. La convención social de que los varones tienen que comportarse de una forma y las mujeres de otra, al alterarse, produce variaciones de la norma respecto a la identidad sexual. Parece pero ¿es así? La respuesta es un rotundo no. Es mucho más probable (no está 100% definido) que sean alteraciones prenatales las que condicionen esto.
Para entender la influencia del ambiente lo mejor es remitir al famoso (y controvertido) estudio Kinsey, que creó la idea de que todos somos bisexuales. Esta idea ha sido validada posteriormente, entre otros, por la asociación americana de psicología en lo que ha bautizado como el continuo de la identidad sexual. No sé vosotros, pero lo que ahora voy a explicar cambió por completo el concepto de la sexualidad humana que yo tenía. Resulta que los seres humanos nos movemos en una escala continua entre 100% heterosexual y 100% homosexual, y como todas las escalas los extremos son una minoría muy reducida quedando la mayoría de la población entre medias.
 

Queda entonces establecido que todos podemos tener relaciones sexuales y románticas con cualquier género humano independientemente de nuestra condición, quedando ésta relegada a una característica establecida de forma arbitraria. ¿Qué quiere decir eso? Que la identidad sexual no existe, son los padres. Es la sociedad la que impone una categoría que el individuo parece aceptar.

Biología y orientación sexual #Estudios de la estructura del cerebro


Biología y orientación sexual #Estudios de la estructura del cerebro

La teoría de la estructura cerebral en relación a la orientación sexual se basa en el análisis estructural y fisiológico de la conformación cerebral y la manifestación de diferencias físicas entre personas heterosexuales y personas homosexuales (diferencias obtenidas del análisis del hipotálamo, sección encefálica determinante en los procesos naturales del comportamiento sexual humano). La teoría de la estructura cerebral sugiere que la determinación de la orientación sexual de un individuo depende la estructura y desarrollo del hipotálamo en la conformación fisiológica del sujeto, desarrollo que puede presentarse en distintos procesos bioquímicos que se relacionan con la teoría de determinación in útero.

La diferencia en la estructura cerebral corresponde a cada uno de los géneros binarios y las distintas orientaciones sexuales, ya que se presentan diferencias apreciables en la proporción del hipotálamo de las muestras según su género u orientación sexual. En el año de 1990, Dick F. Swaab y Michel A. Hoffman, determinaron características del dimorfismo sexual cerebral que se manifestaba en una distinta proporción de tamaño en el núcleo supra miasmático entre hombres heterosexuales y hombres homosexuales (estudio que estableció la base para determinar las componentes biológicas de la determinación de la transexualidad). El experimento de Swaab y Hoffman consistió en el sometimiento de ejemplares de ratas al tratamiento con ATD (1, 4,6-Androstatriene-3,17-dione), un componente químico Inhibidor que evita la transformación de la testosterona en estradiol, capaz de alterar el comportamiento social y sexual animal. El experimento concluyó en la presentación de resultados en tres distintas poblaciones de ratas. Las ratas que fueron tratadas pre-natalmente y post-natalmente con ATD presentaron una mayor cantidad de neuronas concentradas en el núcleo supra quías mático, además de que una muestra de dicha población presentó comportamiento bisexual. La tercera población de ratas no se sometió a ningún tratamiento, por lo que no manifestó comportamientos extraordinarios. Los resultados obtenidos de la observación del grupo de ratas sirvieron de base para la hipótesis que sugiere que un número elevado de neuronas vas opresoras en el núcleo supra quías mático de un masculino adulto homosexual puede reflejarse en las diferencias en la interacción de las hormonas sexuales y el desarrollo cerebral pre-natal y post-natal. El estradiol es frecuentemente relacionado con una importancia estructural que lo liga a la diferenciación de la estructura cerebral de ambos géneros binarios, pudiendo tener resultados como un determinante hormonal pre-natal del comportamiento sexual humano.

En el año de 1992, Laura Allen y Roger Gorki establecieron la proporción de la comisura anterior en tres poblaciones distintas que contenían 30 hombres homosexuales, 30 hombres heterosexuales y 30 mujeres heterosexuales. Los resultados arrojaron una diferencia en la proporción de la comisura anterior de las muestras, mostrando que los hombres homosexuales poseían comisuras anteriores de mayor tamaño, seguidas en proporción por las muestras de mujeres heterosexuales y hombres heterosexuales, quienes registraron un menor tamaño en las comisuras anteriores. El estudio fue retomado por William Vine y Bruce Parsons en el año de 1993, quienes registraron distintos márgenes en la proporción de la comisura anterior de hombres heterosexuales y hombres homosexuales, concluyendo en que el tamaño de las comisuras anteriores era variable y no dependía de género, ni orientación sexual.

William Vine y Bruce Parsons sugieren una hipótesis que relaciona el transgénico con la homosexualidad, estableciendo una teoría que sugiere que los rasgos conductuales biológicamente establecidos que se relacionan con las diferencias de género facilitan el desarrollo de la homosexualidad en masculinos, experimento que se corrobora con el fenómeno de la homosexualidad pre cursada por la inconformidad de género infantil. Vine y Parsons sugieren que dichas conductas son producidas por efectos hormonales en la corteza cerebral, y no en el hipotálamo.

Simón Levy estudió cuatro tipos de neuronas del hipotálamo, denominadas INAH1, INAH2, INAH3 e INAH4. Las neuronas INAH resultan de gran importancia en el estudio de Levy debido a su función en el comportamiento sexual humano y a la distinta proporción de tamaño que presentaron en muestras masculinas y femeninas pertenecientes a estudios de años anteriores.
El experimento de Levy consistió en el análisis de 41 cerebros de cadáveres identificados con distintos géneros y orientaciones sexuales: 1hombres homosexuales fallecidos por SIDA, 16 hombres heterosexuales (6 de los cuales fallecieron de SIDA) y 6 mujeres heterosexuales (una de ellas muerta de SIDA).

Levy no encontró pruebas de diferencias de tamaño de las neuronas INAH1, INAH2 o INAH4. Aunque el grupo INAH3 parecía ser el doble de tamaño en masculinos heterosexuales que en el de los masculinos homosexuales que sería de un tamaño similar al INAH3 del cerebro de los femeninos heterosexuales. El estudio no es completamente aceptado por su insignificancia estadística y la posibilidad que los resultados fuesen alterados por la presencia de muerte de SIDA en el análisis.


El experimento de Levy fue retomado por William Vine. Vine analizó las neuronas INAH de distintas muestras humanas de 14 masculinos homosexuales fallecidos de SIDA, 14 masculinos heterosexuales (10 fallecidos de SIDA) y 34 femeninos heterosexuales (9 fallecidos de SIDA). Encontraron diferencias de tamaño de las INAH3 entre hombres y mujeres, de manera similar al estudio de Levy. El tamaño de las INAH3 de los varones homosexuales parecía ligeramente menor que la de los heterosexuales pero mayor que la de las mujeres heterosexuales, aunque ninguna de ambas diferencias tenía significancia estadística.

En 2010, Dick F. Swaab y Alicia García - Galgueras determinaron que la orientación sexual se debe completamente a la reacción hormonal del feto con la testosterona liberada en la gestación materna. Dicha reacción es determinante en la diferenciación di mórfica del producto como un macho biológico o una hembra biológica, reacción que también tiene efectos sobre las células nerviosas del individuo. Esta alteración en las células nerviosas refuerza la teoría de la determinación in útero, atribuyendo la orientación sexual a eventos totalmente biológicos y no sociales, debido a que la homo paren talidad y la monoparental dad no tienen efectos en la orientación sexual de los infantes.

Se sugiere que la orientación sexual es definida desde el nacimiento y que depende de la capacidad del feto a reaccionar a diferentes agentes hormonales que lo someten a procesos químicos de la mono secularización in útero. El feto es sometido a la acción de la testosterona liberada por el organismo materno, desencadenando la ecualización del feto cuando la testosterona entre en contacto con el feto, o no exista contacto alguno; el contacto con la testosterona permitirá la evolución del feto como un macho biológico y su nulo contacto producirá la evolución del feto como una hembra biológica, aunque pueden ocurrir otras variantes como la intersexualidad y la androginia física cuando existen niveles irregulares en el contacto de la testosterona debido a una acción de los antígenos maternos. Esta teoría relaciona a la identidad materna con el origen de la homosexualidad.

EVOLUCION Y ORIGEN


EVOLUCION Y ORIGEN

Existen distintas teorías que relacionan el origen de la orientación sexual como el producto de una serie de determinaciones biológicas y sociales a las que se somete el individuo durante su etapa pre-natal o post-natal. Las teorías querer modernas que refieren al origen de la orientación sexual suelen favorecer la teoría de que la orientación sexual se debe completamente a eventos biológicos que ocurren en la etapa pre-natal del individuo, rechazando los componentes sociales y su influencia en la vida del individuo debido a una nula relación entre las relaciones familiares y la orientación sexual de una persona. Los estudios de la orientación sexual suelen estar principalmente enfocados al origen de la homosexualidad y la bisexualidad en el comportamiento sexual humano, ya que se presupone a la heterosexualidad como un modelo natural propio de la reproducción sexual, aunque también la heterosexualidad sea objeto de estudio.
 Desde épocas muy antiguas la homosexualidad ha sido castigada penalmente, y con gran severidad, en algunas culturas.
Una de las leyes mas antiguas conocidas contra la sodomía se encuentran en unas tablillas del tiempo del Rey asirio Tiglath-Dilayer hacia el siglo XII a. de C. En ellas se sancionaba con la castración las prácticas homosexuales. Durante toda la antigüedad y ya dentro de los pueblos mesopotámicos se aplicaban penas para las transgresiones sexuales, pero no se hace alusión directa al trato homosexual. Dentro del Antiguo Egipto, un papiro de unos 2000 a. de C. refiere como el dios Seth hace uso sexual del dios Horus. En sus cultos religiosos las prácticas sodomitas eran frecuentes. Avanzando en el tiempo va a ser en Grecia donde aparezca en sentido fisiológico o técnico la doctrina acerca de la intersexualidad humana. En el Corpus Hipocráticum y en la obra de Aristóteles, se dice que en cada individuo humano uno y otro sexo existirán en proporciones diversas. Las relaciones sexuales en la Antigüedad, fueron consideradas como una experiencia poco enoblecedora, casi como una necesidad puramente biológica. De esta forma las personas homosexuales sólo podían tener en estas condiciones una relaciones sexuales de mayor calidad a través de la relación homoerótica, en la que podía por medio del amante elegido "apreciar racionalmente la belleza". En la sociedad griega se dio una homosexualidad institucionalizada siempre que fuera entre hombres, y esto será una tónica habitual en el devenir histórico, no existiendo datos documentados sobre comportamientos lesbicos. En la ley romana no se hace mención a la homosexualidad hasta que Augusto trató de modelar la vida del imperio, mas tarde la ley Ecantinia la condenará, pero su aplicación permanece desconocida, al igual que la ley Iulia dónde queda prohibido el abuso de menores. Todas estas leyes estaban influidas por la doctrina cristiana aunque de manera diferente a las que promulgaban sus antecesores: las leyes mosaicas de los hebreos. Las tribus israelitas antiguas no debían conocer manifestación represiva contra la sexualidad. Era una sociedad matriarcal con una moral sexual laxa, de tipo comunitario. Pero mas tarde cuando se escribió el Antiguo Testamento la mujer se vio degradada de su posición social y se pasó a una sociedad patriarcal. Así, los hebreos consideraban la homosexualidad como un residuo despreciable del paganismo anterior marcado por un fuerte pansexualismo. En la alta edad media, las relaciones sexuales infringían las leyes de dios y de la naturaleza por lo que un buen número de manuales de penitencia las incluía en el catálogo de pecados que los clérigos podían hallar entre sus fieles y el libro que mayor influencia ejerció al respecto fue sin duda el "Summa Theologica" de Santo Tomás de Aquino, quien bajo el titulo de la lujuria señaló las relaciones lesbicas como una de las cuatro categorías de vicio contra natura. En las sociedades moderna y contemporánea el ejercicio de la homosexualidad ha estado marcado, en las sociedad occidentales, por la marginalidad, la homologación frente a la delincuencia, el estigma de ser la perversión o el pecado. Y hasta hace muy pocos años, en la mayoría de los Estados ha sido considerada ilegal.

DEMISEXUALIDAD


DEMISEXUALIDAD

Demisexualidad es un término acuñado por Asexual Visibility and Educación Network que refiere a la atracción sexual exclusivamente hacia personas con las que previamente se han desarrollado lazos emocionales estables y de cierta duración.
Antes de ello, el de mi sexual se comporta como un asexual e incluso puede llegar identificarse como tal.

La demisexualidad puede ser de fijaciones hetera y homosexuales que se desarrollan en una atracción sexual secundaria hacia personas con las que se han desarrollado estrechos vínculos amorosos, mientras que como atracción sexual primaria se manifiesta una aparente orientación a sexual.


PAN SEXUALIDAD


PAN SEXUALIDAD

La pan sexualidad u homnisexualidad es una orientación sexual humana caracterizada por la atracción estética, romántica o sexual por otras personas independientemente de su sexo y su género. Por lo tanto, las personas pan sexuales pueden sentirse atraídas por varones, por mujeres y también por aquellas personas que no se sienten identificadas con la dicotomía varón/mujer o con la de masculino/femenino, incluidas las personas intersexuales, interveniros, bisexuales y transexuales. El pan sexualidad es la capacidad de desear sexualmente a otra persona independientemente de su género. Los panes sexuales afirman que para ellos el sexo y el género son conceptos vacíos de significado o que no tienen importancia.